Asunción, IP.- Con la construcción de modernos sistemas de agua potable en las colonias establecidas por el Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert), se posibilita que centenas de familias accedan por primera vez al derecho básico de acceso al agua.
Actualmente, la administración del Indert, lleva adelante la instalación de dichos sistemas en diferentes departamentos del país, permitiendo que más de la mitad de las 1100 colonias que no accedían al líquido vital, obtengan de manera digna sin los sacrificados largos kilómetros que debían recorrer con bidones en mano o en carretilla para llegar a tajamares o improvisados pozos.
La mayoría de las comunidades antiguas fueron establecidas con el criterio de ubicación lineal (las distancias son mayores entre las casas y ameritan mayor inversión en cañerías y materiales en los sistemas para que el agua llegue a todas las casas alejadas unas de otras), a diferencia de colonias nuevas que utilizan como forma de organización territorial la apertura de centros urbanos (donde las casas están cerca unas de otras, lo cual reduce el costo de inversión en los sistemas de agua).
Días atrás, se inauguraron oficialmente tres sistemas de agua en las colonias 11 de Setiembre, Santo Domingo y San Isidro Labrador, distrito de Ybyrarobaná, del décimo cuarto departamento Canindeyú. Las obras benefician desde hace varios meses a un total de 130 familias, unas 650 personas, cuyos representantes agradecieron al ente rural por el servicio que les llega sin costo hasta sus respectivas viviendas.
Los beneficiarios reconocen el valor de contar con agua potable, ya que mejoró sustancialmente su calidad de vida, uno de los objetivos primordiales del Gobierno Nacional. José Ferreira, de 85 años de edad, poblador de la colonia San Isidro, sostuvo que la calidad del agua que provee el nuevo sistema es excelente. «Esto nos ha cambiado positivamente nuestras vidas», señaló.
Otra beneficiada, Silvina Verón, recordó que como ama de casa hasta hace poco se surtía de agua mediante algún manantial de la zona o sacar agua de pozos artesianos con mucho esfuerzo. «Ahora vivimos más descansados en casa, ya que abrimos un grifo y ya tenemos agua limpia y saludable», indicó.
“Para este gobierno, el acceso al agua potable en zonas rurales es una cuestión de derecho humano fundamental. En pleno siglo XXI no se puede hablar de ninguna política pública en materia de salud preventiva, producción o educación, si primeramente no satisfacemos un requerimiento básico”, señaló el presidente del Indert, Lic. Justo Cárdenas.
Trabajo interinstitucional
A fin de transparentar y asegurar la provisión del vital líquido, tras las habilitaciones oficiales que se vienen realizando desde el año pasado, la administración de los referidos sistemas, pasa a manos de las gobernaciones departamentales y comisiones de beneficiarios.
La construcción de sistemas de agua potable con sus respectivas redes de distribución domiciliarias se llevó a cabo a través de desembolsos por parte del Fondo de Inversiones Rurales para el Desarrollo Sostenible (Fides), del Indert, y ejecutadas por ONGs, bajo supervisión de técnicos del ente rural y los organismos de control del Estado.
Gobierno proseguirá provisión de agua potable
La segunda etapa de construcción de los sistemas de agua potable en las zonas rurales se realizará cambiando la modalidad de los contratos, tratando de agilizar y optimizar la entrega de cada obra.
“En adelante, vamos a aplicar el sistema de ´llave en mano´, lo que significa que cada empresa constructora tendrá que entregar cada sistema de agua cumpliendo estrictamente cada requerimiento técnico y administrativo para tener derecho al cobro correspondiente”, concluyó el titular del Indert.
