El primer ministro de Eslovaquia ya no corre peligro tras el intento de asesinato

El primer ministro, Robert Fico está fuera de peligro tras una operación de cinco horas. El atacante, que tenía permiso de armas, se enfrenta a una posible cadena perpetua

Eslovaquia comienza a reaccionar tras la conmoción que experimentó este miércoles con el intento de magnicidio al primer ministro, Robert Fico.

La jornada del jueves viene marcada por la certeza de que su vida ya no corre peligro después de haber sido intervenido de urgencia durante la noche tras sufrir un intento de asesinato este miércoles a la salida de una reunión de gobierno en la ciudad eslovaca de Hanlová.

En el plano de la investigación, la policía ha acusado al supuesto autor de los disparos de “intento de asesinato premeditado por venganza”, un delito por el que se enfrenta a una pena de entre 25 años y cadena perpetua.

El atacante, detenido tras el tiroteo, disparó cinco veces a Fico, de 59 años, mientras saludaba en la calle a varios residentes que se habían acercado hasta el centro cultural en el que se daba cita su gabinete.

“Me quedé muy impactado”, ha informado el vice primer ministro eslovaco y titular de Medio Ambiente, Tomas Taraba, a la cadena BBC, “afortunadamente, hasta donde yo sé, la operación salió bien, y supongo que al final sobrevivirá. No está en una situación que ponga en peligro su vida en este momento”. Según Taraba, una bala atravesó el estómago de Fico y una segunda, una articulación.

El titular de Defensa, Robert Kalinak, ha añadido que el jefe del Gobierno eslovaco se encuentra todavía en la mañana de este jueves grave, pero estable en la unidad de cuidados intensivos.

La directora del hospital, Miriam Lapuníková, ha informado además de que Fico sufrió varias heridas, que la primera operación duró cinco horas y está a la espera de otra intervención, “pero su medicación puede causarle problemas”, publica Pravda.

El Consejo de Seguridad y el Ejecutivo eslovacos mantienen conversaciones durante la mañana de este jueves. El intento de magnicidio, que ha dejado conmocionada a la sociedad eslovaca, ha motivado la condena unánime de la comunidad internacional, desde Washington a Moscú, pasando por Bruselas, sede de las instituciones comunitarias, y Naciones Unidas.

La presidenta eslovaca en funciones, Zuzana Caputová, ha invitado a todos líderes de los partidos parlamentarios a una reunión conjunta y ha pedido rebajar la tensión política en la sociedad eslovaca.

 La política liberal, que agota su mandato en junio, ha realizado esta invitación en una declaración pública acompañada por su sucesor, el presidente entrante, Peter Pellegrini. “Juntos invitamos a los líderes de todas las fuerzas parlamentarias al Palacio Presidencial con un único objetivo: serenar la situación y  rechazar la violencia”, dijo Caputová, que ha calificado el atentado de “una gran tragedia humana y un ataque al orden democrático”. Por su parte, el socialdemócrata Pellegrini ha solicitado “interrumpir temporalmente” o “moderar significativamente” la campaña para las elecciones al Parlamento Europeo para evitar confrontaciones. “Es lo último que ahora necesita Eslovaquia”, ha alegado.

Las autoridades del país investigan ahora si hubo alguna negligencia en las medidas de seguridad desplegadas en torno al jefe del Gobierno en el momento del tiroteo. El autor de los disparos pudo descerrajar su arma prácticamente a bocajarro, separado de Fico tan solo por una valla de contención. Según Markíza TV, el tirador declaró ante la policía que había planeado el atentado unos días antes y que su intención no era matarlo, sino herirlo. El País

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