Lula habla con Modi y con Xi, se arma una contra ofensiva a los aranceles

Brasilia.-El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, está considerando una estrategia concertada con otros países BRICS para responder a la avalancha de aranceles estadounidenses.

Este es el propósito de una llamada telefónica con el primer ministro indio, Narendra Modi, y el líder chino, Xi Jinping, para construir una posición unida ante lo que se percibe como un «abuso» de Washington.

Tras recurrir a la Organización Mundial del Comercio (OMC), donde Brasilia presentó una apelación más por razones de liderazgo político internacional que por resultados concretos, Lula ha optado por formar un frente global del Sur, tras las conversaciones iniciadas en la cumbre de líderes de los BRICS en julio, cuando el brasileño propuso impulsar el comercio en moneda local, prescindiendo del dólar, lo que provocó la ira de Trump.

Por otro lado, el inquilino de la Casa Blanca justificó el aumento de los aranceles al 50% en Brasil como una «emergencia nacional» debido a políticas que perjudican a las empresas, el derecho a la libertad de expresión y la economía estadounidense, así como a la «persecución» del expresidente Jair Bolsonaro.

Las conversaciones en curso de Brasilia con Washington no se limitan a esto.

Los analistas políticos prevén al menos otros dos problemas que podrían sentar las bases para un nuevo aumento de los aranceles, que han añadido un recargo de 40 puntos porcentuales a la tasa del 10% ya aplicada a las importaciones del gigante sudamericano.

Según el parlamentario Nelsinho Trad (PSD, conservador), quien encabezó una delegación de senadores brasileños a Estados Unidos la semana pasada, la posibilidad de un endurecimiento de las medidas es «un riesgo real», dada la numerosa preocupación en torno a las importaciones brasileñas de petróleo y fertilizantes procedentes de Rusia.

Pero genera aún más preocupación la investigación de la Agencia de Comercio de Estados Unidos (USTR) sobre los presuntos «ataques de Brasil a empresas estadounidenses de redes sociales, así como otras prácticas comerciales desleales que perjudican a empresas, trabajadores, agricultores e innovadores tecnológicos estadounidenses».

Se está analizando la decisión del Tribunal Supremo brasileño de responsabilizar a las grandes tecnológicas por publicaciones en redes sociales consideradas ilegales, lo que, según Washington, «puede desencadenar la eliminación preventiva de contenido y suponer importantes riesgos económicos para las empresas estadounidenses».

Por otro lado, la USTR destacó en un informe reciente que las empresas que se negaron a acatar órdenes fueron «acosadas».

Por ejemplo, considérese el caso de Elon Musk del año pasado, con la suspensión de X y la congelación de los fondos de Starlink.

Pero también se cuestiona, entre otros puntos, la política arancelaria de Brasil, que supuestamente favorece a socios como México e India en detrimento de Estados Unidos, gracias a acuerdos bilaterales.

A estos elementos se suma el problema de Bolsonaro. Este asunto se intensificará gradualmente en los meses previos a las elecciones presidenciales de 2026.

Los abogados del expresidente han apelado su arresto domiciliario, pero aunque algunos en el Tribunal Supremo consideran la medida «excesiva» e incluso «inútil», el juez a cargo del caso, Alexandre de Moraes, ha descartado cualquier revocación.Ansa Latina.