El Papa convoca a una jornada de ayuno y oración por las guerras

Ciudad del Vaticano.-El Papa León XIV convocó hoy tras la audiencia general en el Vaticano a los fieles a una jornada global de ayuno y oración por la paz y justicia» de todos los que sufren a causa de los conflictos armados», en especial en Medio Oriente y Ucrania.

«El próximo viernes 22 de agosto celebraremos la memoria de la Bienaventurada Virgen María, Reina, invocada también como Reina de la Paz», recordó el Pontífice.

«Mientras nuestra tierra sigue herida por las guerras en Tierra Santa, en Ucrania y en muchas otras regiones del mundo, invito a todos los fieles a pasar el 22 de agosto en ayuno y oración, implorando al Señor que nos conceda la paz y la justicia, y que enjugue las lágrimas de quienes sufren a causa de los conflictos armados en curso», anunció.

«Que María, Reina de la Paz, interceda para que los pueblos encuentren el camino de la paz», pidió el Papa.

Durante la audiencia general, León XIV advirtió que «sin perdón, nunca habrá paz.

«Los cristianos están llamados a amar y perdonar», «siguiendo el ejemplo de Cristo, para que sus corazones se liberen de todo resentimiento y odio, convirtiéndose en mensajeros de paz en el mundo».

«Les pido que incluyan en sus intenciones la oración por el don de la paz para el mundo entero, especialmente para Ucrania y Oriente Medio», dijo durante la audiencia general, en su saludo a los fieles de habla polaca.

En la catequesis de la audiencia, Robert Prevost retomó el tema de la traición, y sugirió que hay una manera de evitar que el resentimiento prevalezca.

«Cuántas relaciones se rompen, cuántas historias se complican, cuántas palabras no dichas quedan en el aire. Sin embargo, el Evangelio nos muestra que siempre hay una manera de seguir amando, incluso cuando todo parece irremediablemente comprometido», sostuvo.

«Perdonar no significa negar el mal, sino evitar que genere más mal. No se trata de decir que no pasó nada, sino de hacer todo lo posible para evitar que el resentimiento determine el futuro», enfatizó León XIV.

Para el Papa, «el perdón se revela en todo su poder y muestra el rostro concreto de la esperanza. No es olvido, no es debilidad. Es la capacidad de dejar al otro libre, amándolo hasta el final».

«Nosotros también vivimos noches dolorosas y agotadoras.

Noches del alma, noches de decepción, noches en las que alguien nos ha herido o traicionado. En esos momentos, la tentación es encerrarnos, protegernos, contraatacar. Pero el Señor nos muestra la esperanza de que siempre hay otro camino», explicó.

Dios, agregó, «nos enseña que podemos ofrecer un bocado incluso a quienes nos dan la espalda. Que podemos responder con el silencio de la confianza. Y que podemos avanzar con dignidad, sin renunciar al amor».

«Hoy pidamos la gracia de saber perdonar, incluso cuando nos sentimos incomprendidos, incluso cuando nos sentimos abandonados. Porque es precisamente en esas horas que el amor puede alcanzar su máximo esplendor», subrayó.

«Como nos enseña Jesús, amar significa dejar al otro libre, incluso para traicionar, sin dejar nunca de creer que incluso esa libertad, herida y perdida, puede ser arrancada del engaño de las tinieblas y devuelta a la luz del bien», concluyó.

El Papa León XIV abordó el tema de la traición varias veces en las últimas semanas, y también en la última audiencia.