Asunción, Agencia IP.- Cuántas cosas podemos decir de la noche del 27 de marzo del 2026, que empezó con una tarde magnífica sobre el lago Ypacaraí, a orillas de San Bernardino. La noticia es la siguiente: Fue inaugurada en la mencionada fecha, la escultura hecha por Hugo Escobar Gómez, con el diseño y propuesta del artista plástico José Quevedo Allende, en este sitio. La obra fue inspirada en un chamamé de la correntina Teresa Parodi, quien a su vez se inspiró en un hombre a quien conoció a orillas del lago en la década del 80. Ella se lo contó a Silvia Lallana, en una entrevista y José Canoero, volvió al lago, convertido en símbolo de aquellos hombres sencillos que con su autenticidad conmueven a almas grandes, como la de Teresa. José vio la entrevista de Silvia, y se inició la nueva historia de Pedro.
El estado paraguayo, la ciudadanía, se apropió de la iniciativa y la amplificó. Esta extensión trajo a centenares de argentinos, desde Formosa, Corrientes, Buenos Aires, hasta esa playa icónica, sencilla, pero con un ingrediente místico, legendario, que la hace grande y reconocida en el mundo. También llegaron pedrojuaninos, compueblanos de José Quevedo. La gobernación de Cordillera, puso lo suyo, el municipio también. El gobierno central hizo lo propio con SENATUR y con el MITIC que transmitió en vivo para el Paraguay el acto de inauguración y el posterior festival en el lugar.
Teresa y el Poncho Para´i
Pero el evento del viernes no fue un evento cualquiera. Fue un hito cultural, histórico, artístico, diplomático. Fue un abrazo de arte. Estuvieron también los embajadores de India y Rusia, dos países tan distantes, representados plenamente. Estuvo el gobernador Denis Lichi, con su poncho para´i sesenta listas, invistiendo con ella a Teresa. Ponerle el poncho es vestirla de Patria Paraguaya: este poncho que llevó el Mariscal López, y que paseó por el mundo, Luis Alberto del Paraná, cuyo centenario es este año. El Poncho que es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, gracias a la gestión de grandes mujeres paraguayas, principalmente, hoy lo lleva Teresa Parodi. No es sólo una prenda. Es un símbolo que forjan manos de mujeres gloriosas de Piribebuy, la ciudad más heroica del Paraguay.
También estuvo el intendente de San Bernardino Emigdio Ruiz Diaz, y la ministra de turismo, Angie Duarte, con su sonrisa y solvencia, como anfitriona del país. Tanto que contar de una noche: A la calidez se sumó el calor propio del Paraguay, en un otoño recién llegado, que aún no se sacude del verano que ya partió oficialmente. Estuvieron asimismo, aportando su calidad, la Orquesta Nacional de Música Popular (ONAMP), magníficos, con un repertorio de polcas y guaranias. José Antonio Galeano, aportó su solvencia y sentido del humor; un maestro de ceremonia a la altura. Ricardo Flecha, hijo mimado del Paraguay, quien ya había sido elogiado por la gran Mercedes Sosa, de nuevo compartió escenario con Teresa Parodi, para el momento cumbre: Interpretar Pedro Canoero con ella, ante un público que la ovacionó de pie. Estuvieron también con mucho colorido en el escenario, Chabely Fretes, joven cantante, y el grupo “Las Paraguayas”, ambos con su elenco de bailarines.
Teresa y sus nietos.
Teresa Parodi (79) cantó acompañada musicalmente por sus nietos: Emilia, quien lleva el nombre de la abuela materna de Teresa, en el piano; Ezequiel en la guitarra, y Lautaro en el bajo. Ella también tocó la guitarra. Y se produjo la magia: Cuando una poeta, además de escribir letras que han ingresado en la historia de la música universal, canta, y canta bien; cuando además interpreta canciones de las que ya se ha apropiado el pueblo latinoamericano, y para colmo, canta con un corazón que desparrama sentimientos conmovedores; se agrega el hecho de que el escenario es único: las orillas de un sitio cargado de poesía, mítico, místico, preciso en su paisaje, en su luna, en su clima; cuando se produce esta conjunción única de los reconocimientos cargados de humanidad, de una obra de arte nueva, para la gente; y del agradecimiento de un alma grande, solo la podemos parafrasear:
Las palabras ya ves,jamás alcanzansi lo que hay que decirdesborda el alma
Cada canción poema de Teresa Parodi, abrazó a la gente, con su voz, con magnanimidad, con su grandeza artística. La obra Pedro Canoero, no nació para una galería: Nació para la gente, para llamarla con una reverencia a recorrer de nuevo el lago, ese patrimonio cultural, natural de nuestro país. Ese pedacito de agua, conectado con el Jukyry y con el río Paraguay, geológicamente. Así nació Pedro Canoero, y su madrina, es nada más y nada menos que Teresa Parodi.
Biografía de Teresa Parodi
Teresa Parodi nació en Corrientes el 30 de diciembre de 1947. Se formó en canto y guitarra desde los nueve años y trabajó como maestra rural en Misiones. Su carrera despegó al ganar el Premio Consagración en el Festival de Cosquín en 1984.
Tiene más de 500 obras y 30 discos. Fue la primera Ministra de Cultura de la Argentina (2014-2015) y una voz referente del chamamé y el folklore latinoamericano.
Texto y fotos: María Luisa Ferreira