Asunción, IP.- El Papa Francisco mencionó a Paraguay en su encíclica “Laudate Si”, difundida este último jueves, señalando la necesidad de garantizar el acceso a la tierra a los campesinos y facilitarles mejores condiciones de vida, al tiempo de reflexionar sobre la igual dignidad de ricos y pobres.
“El rico y el pobre tienen igual dignidad, porque ‘a los dos los hizo el Señor’” afirmó Francisco en el apartado 94 de su encíclica, para mencionar posteriormente la situación del campesinado paraguayo expuesta en la carta pastoral de la Conferencia Episcopal Paraguaya de 1983.
La encíclica recoge un extracto del documento episcopal titulado “El campesino paraguayo y la tierra” que señala que «Todo campesino tiene derecho natural a poseer un lote racional de tierra donde pueda establecer su hogar, trabajar para la subsistencia de su familia y tener seguridad existencial”.
“Este derecho debe estar garantizado para que su ejercicio no sea ilusorio sino real. Lo cual significa que, además del título de propiedad, el campesino debe contar con medios de educación técnica, créditos, seguros y comercialización», señalaba el documento publicado hace más de 30 años.
El responsable de las Comunicaciones de la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP), monseñor Adalberto Martínez, destacó que “es la vez primera que en una Encíclica Papal se cita una Carta Pastoral de los Obispos del Paraguay”.
Martínez señaló que aunque la referencia al Paraguay en la Encíclica es breve, la mención demuestra una vez más que el Papa Francisco “nos ama y nos tiene en cuenta enriqueciendo su Encíclica con las enseñanzas del episcopado paraguayo”.
“¡Este documento magisterial será de guía y reflexión para toda la Iglesia en el mundo!», exclamó el prelado, quien agregó que en el párrafo citado el Papa destaca una problemática de larga data, y todavía muy vigente, que hace a los reclamos campesinos por la inequitativa distribución de la tierra en el Paraguay.
