Asunción, Agencia Ip.- Hace 18 años, un grupo de jóvenes estudiantes del colegio de Sanja Hu, Atyra, departamento de Cordillera, decidió reunirse para representar la pasión de Cristo en Semana Santa. La presentación fue tan conmovedora que la comunidad los instó a continuar con la iniciativa. Se involucraron más personas: profesores, padres… entre ellas estuvo Olga Feltes, que es diseñadora profesional y que decidió aportar, desde hace doce años, su talento en el diseño de los vestuarios de los actores. Investigó acerca de los colores que se utilizaban en la época de Jesús y, con el apoyo de artesanos locales, diseñó atuendos muy realistas que dieron destaque a los actores.
El escenario de “La Pasión de Cristo” es Atyrá, una histórica ciudad paraguaya del Departamento de Cordillera, situada a 61 km de Asunción, famosa por ser la «Capital Ecológica» y la ciudad más limpia del país, ocupando puestos destacados a nivel mundial. Fundada en 1538 por Domingo Martínez de Irala, es reconocida por su artesanía en cuero, su ordenado centro urbano, el histórico templo de San Francisco de Asís y su compromiso con la sostenibilidad ambiental.
“Si bien no nací aquí, he adoptado a Atyra como mi ciudad. Me enamoré de un atyreño y tenemos una hija atyreña”, cuenta Olga Feltes. “Me dedico al diseño y la confección de los vestuarios. Pero soy sólo una más de la gran cantidad de gente que aporta para esto que ya se ha convertido en una tradición”, indica Olga. Aquí trabajamos todos: mamás, profesoras, alumnos, entre otros. Nos apoya la gobernación de Cordillera, la Municipalidad de Atyra, y tiempo atrás también el Fondec. Todo ello nos ayudó a mejorar la calidad de los atuendos”.

“Los soldados romanos utilizan vestuarios confeccionados en cuero. Atyra es cuna de artesanos de cuero y aportan su creatividad en la puesta en escena de la pasión de Cristo. Queremos que los visitantes aprecien la calidad del trabajo de los artesanos de Atyra, todo lo que ellos pueden hacer”, manifiesta Olga.
“Cada año, empezamos los preparativos arduamente, un mes antes. Si bien terminamos muy cansados, parece que no sentimos ese cansancio porque nos satisface lo que hacemos. La participación de la gente, nos incentiva. Cada año tenemos más visitantes y eso también nos exigen brindarle cada vez más calidad en los detalles. Buscamos siempre innovar, brindar los mejor”, indica Olga Feltes.
“El Vía Crucis” empezó en el 2008, como un proyecto estudiantil. Y el entusiasmo de ellos motivó a más jóvenes, a familias enteras. Por ejemplo, el profesor David Rodi, que hace de Cristo, tiene a su hijo como Cireneo, y a su esposa como una de las mujeres de la multitud. Yo estoy en la parte organizativa, y mi esposo hace de Poncio Pilatos. Todos nos complementamos en la labor. Los estudiantes y profesores de de Sanja Hu, se unen a los estudiantes de la escuela Brígido Ramírez, y del colegio Victoria Barrientos. Este año tuvimos 138 participantes. El profesor David Rodi, que representa a Cristo, tomar su trabajo con mucha devoción. Se prepara física y espiritualmente para asumir este pape, cuatro meses antes. Él es una persona de mucha fe, al igual que la mayoría. “
“Yo empiezo a organizar y planificar un mes antes, con el equipo. Vemos qué debemos renovar, comprar o reciclar. A veces nos asusta que no alcancen los recursos y el presupuesto. Eso nos da incertidumbre, pero aún así, seguimos adelante. Y siempre llega la ayuda oportuna.”
“Este año hemos tenido alrededor de 5.000 visitantes. Los visitantes también llegaron para los ensayos y se entusiasmaron. Tenemos un profesor de teatro que guía las actuaciones. Los actores estudian y se aprenden muy bien los papeles. Vienen de todos lados, de Encarnación, Asunción, Ciudad del Este… Este año 2026 vino un grupo de Misiones, Argentina. Nos pidieron participar de la procesión, entre la multitud. Y ya previmos eso, porque siempre existe gente que quiere participar en la peregrinación. Y preparamos 20 atuendos extras. Es una experiencia que viven con mucha devoción”.
“Es una gran satisfacción para mí organizar, administrar, hacer los vestuarios. Insume mucho tiempo, trabajamos hasta muy tarde, pero luego, al ver la emoción de la gente, olvidamos el cansancio. A veces tenemos crisis, por la presión, la responsabilidad, el agotamiento. Y renunciamos todos enojados. Pero felizmente, cada año volvemos a reunirnos, y cuando evaluamos este año, ya estábamos pensando en la próxima Semana Santa”.
“Estoy muy agradecida a la “Comisión Juvenil Pasión de Cristo” por permitirme ser parte del equipo. Me siento feliz por la confianza que me dan de trabajar con ellos, y que ellos aprueben mis ideas y diseños de vestuario. Y quiero destacar especialmente a profesor David Rodi, que representa a Jesús, y al coordinador general de la comisión, el profesor Alcides Candia.
