Asunción, Agencia IP.- En un contexto marcado por la transformación digital y el creciente uso de herramientas de inteligencia artificial en la comunicación, la comunicadora y directora de la agencia PRessencia, Livia Melgarejo, destacó la importancia del criterio humano como elemento central e insustituible en la construcción de mensajes estratégicos y en la gestión de la reputación.
Las declaraciones fueron realizadas en el programa Tribuna, emitido por Paraguay TV, en el que la especialista reflexionó sobre su trayectoria profesional y los desafíos actuales en las relaciones públicas, la comunicación institucional y la producción de contenidos.
Inteligencia artificial como herramienta de apoyo
Uno de los principales ejes de la entrevista fue el impacto de la inteligencia artificial en el trabajo comunicacional. Melgarejo afirmó que estas herramientas han permitido optimizar tiempos y procesos en tareas que antes requerían varias horas de trabajo.
«Es una herramienta súper importante, clave, nos agiliza muchísimo. Cosas que antes tomaban dos o tres horas, hoy pueden tomar segundos», explicó.
Entre los ejemplos mencionados, señaló la elaboración de minutas de reuniones y la creación de propuestas visuales para eventos, tareas que actualmente pueden ser apoyadas por herramientas de inteligencia artificial.
En ese sentido, detalló que incluso es posible generar propuestas visuales a partir de referencias e indicaciones específicas, lo que facilita la planificación de eventos y la comunicación con los clientes.
El criterio humano como elemento central
A pesar de reconocer la utilidad de la tecnología, la especialista fue enfática en que la inteligencia artificial no reemplaza el rol humano en la comunicación estratégica.
«Para nada reemplaza al ser humano. Nosotros tenemos la capacidad de entender, de escuchar al cliente y de personalizar cada pedido», sostuvo.
Melgarejo advirtió que, sin un criterio profesional adecuado, las herramientas tecnológicas tienden a generar contenidos genéricos que no logran conectar con las audiencias.
«La herramienta te puede dar la forma, pero el contenido de fondo lo tenemos nosotros», afirmó.

En esa línea, señaló la importancia de alimentar correctamente los sistemas de inteligencia artificial con información precisa sobre el cliente, su público objetivo y sus objetivos comunicacionales.
Comunicación en un entorno acelerado
La especialista también reflexionó sobre el ritmo actual del trabajo comunicacional, caracterizado por la inmediatez y la presión por generar contenidos de forma constante.
Según explicó, esta dinámica puede derivar en errores si no existe un proceso adecuado de análisis y planificación.
«Vivimos tan apurados que a veces no nos detenemos a pensar y podemos cometer errores muy graves con contenidos que no están pensados para el público de la marca», señaló.
Mensajes que conecten con la audiencia
Durante la entrevista, Melgarejo enfatizó que el objetivo principal de la comunicación debe ser generar una conexión real con la audiencia, evitando enfoques centrados exclusivamente en la autopromoción de las marcas.
«A la gente le importa qué información o contenido de utilidad le vas a dar», expresó.
En ese sentido, sostuvo que la reputación se construye a partir del valor que se aporta a los públicos y no únicamente de la narrativa institucional.
Comunicación interna y desafíos institucionales
Otro de los puntos abordados fue la importancia de la comunicación interna en las organizaciones, considerada un pilar fundamental para el funcionamiento institucional.
La especialista advirtió que, en muchos casos, los problemas de comunicación externa tienen su origen en fallas internas, en las que los colaboradores no están debidamente informados sobre las acciones de la institución.
«Si la comunicación interna está floja, ¿cómo vamos a salir a la comunicación externa?», afirmó.
Finalmente, el análisis de Livia Melgarejo deja en evidencia un eje clave del debate actual en el campo de la comunicación: la inteligencia artificial puede agilizar procesos y mejorar la eficiencia, pero el criterio humano, la interpretación estratégica y la capacidad de conexión con las audiencias siguen siendo insustituibles en la construcción de mensajes efectivos.
