Asunción, Agencia IP.- Conocida como la «Chiperita del Mundial», Norma Quintana convirtió a la tradicional chipa en un símbolo de la cultura paraguaya ante el mundo. Desde su natal Barrero Grande, hoy Eusebio Ayala, hasta Italia y los Estados Unidos, la docente, actriz, dramaturga y promotora cultural ha dedicado su vida a difundir las tradiciones nacionales allí donde le ha tocado vivir.
El reconocimiento de «Chiperita del Mundial» surgió como resultado de su labor de promoción del Paraguay a través de la gastronomía, el arte y las expresiones culturales. Para Quintana, cada chipa compartido y cada actividad realizada representaron una oportunidad de mostrar al mundo la riqueza cultural del país.
«Me llamaron Chiperita del Mundial. Para mí fue un orgullo toda representación paraguaya, y yo hice lo mío: cultivé paraguayidad», expresó al resumir una trayectoria marcada por el compromiso con sus raíces.
Como homenaje a su abuela, escribió y llevó a escena la obra teatral «Kuña Omba’apóva», un tributo a la mujer trabajadora paraguaya, que presentó en San Lorenzo y en otras ciudades del país.
Posteriormente, su camino la llevó a Italia, donde fundó un Grupo de Lengua y Cultura Guaraní. Desde Roma organizó la primera Fiesta de San Juan, además de promover presentaciones de teatro, danzas, música y juegos tradicionales, demostrando que la identidad paraguaya puede mantenerse viva más allá de las fronteras.
Actualmente reside en los Estados Unidos, donde continúa promoviendo el patrimonio cultural paraguayo mediante actividades artísticas y comunitarias, y se consolida como embajadora de las tradiciones nacionales.
Más que un apodo, el título de «Chiperita del Mundial» representa el reconocimiento a una paraguaya que ha hecho de cada chipá, de cada obra y de cada encuentro cultural una forma de mantener vivo el espíritu del país, demostrando que las raíces pueden cruzar océanos sin perder su esencia.
