El gobierno de Brasil remite al Supremo un video que podría incriminar a Bolsonaro

Brasil.- El gobierno de Brasil entregó a la Corte Suprema un video clave para una investigación que intenta averiguar si el presidente Jair Bolsonaro cometió delitos de abuso de poder, según insinuó al renunciar el ex ministro de Justicia Sérgio Moro.

Los abogados del Estado remitieron ayer el material al Supremo Tribunal Federal (STF) después de que el magistrado Celso de Mello, decano de la Corte y que supervisa la investigación realizada por la Fiscalía, determinara que la grabación debería ser entregada integralmente hasta hoy sábado.

El video corresponde a una reunión que Bolsonaro celebró con sus ministros el pasado 22 de abril, días antes de la renuncia de Moro, y, según declaró el ex juez de la operación anticorrupción Lava Jato, en ese encuentro el mandatario explicitó su intención de interferir en la Policía Federal, organismo autónomo de la Justicia, según reprodujo la agencia de noticias EFE.

Moro renunció tres días después y, en un explosivo pronunciamiento, sugirió que Bolsonaro pretendía «interferir» en la Policía Federal y podría haber incurrido en otros delitos, como abuso de poder, lo que obligó a la Fiscalía General a iniciar una investigación, bajo la tutela del Supremo.

Ante la determinación de De Mello de que el video debería ser entregado a la máxima Corte, la Presidencia brasileña llegó a afirmar que solamente podría presentar algunos trechos, al alegar que fueron tratados asuntos «potencialmente sensibles y reservados» en esa reunión ministerial.

Sin embargo, según los abogados del Estado, el material fue remitido este viernes de forma integral y sin ediciones.

Tras recibir el video, el magistrado determinó su custodia temporal hasta que el fiscal general de la República, Augusto Aras, se manifieste sobre el caso, informó Télam.

La investigación ha abierto una crisis en el gobierno de Bolsonaro, en el poder desde 1 de enero de 2019, ya que, si se hallaran indicios suficientes para una acusación formal contra el mandatario, éste podría ser suspendido del cargo durante los 180 días que duraría el juicio.

Se produce además en un momento en que Bolsonaro mantiene un duro enfrentamiento con el Parlamento y la Corte Suprema debido a su censura abierta a las cuarentenas para contener al coronavirus, que ya causó casi 10.000 muertos en Brasil.

Asimismo, en las últimas semanas Bolsonaro desafió las medidas de aislamiento y participó en actos realizados por sus seguidores, en los que los manifestantes piden, entre otras cosas, el cierre del Congreso y del Supremo.