Expansión de las tecnologías digitales plantean nuevos desafíos, señala Banco Mundial

588

Asunción, IP.- Las tecnologías digitales se han extendido rápidamente en las últimas dos décadas lo que ha generado una gran expectativa acerca de las posibilidades que ofrece la era digital. Pero los beneficios esperados no han llegado a todos por igual ni a todos los lugares, señala el informe del Banco Mundial sobre el impacto económico de la tecnología en desarrollo en el mundo, presentado, este jueves, en Asunción Paraguay.

Esa expansión lastimosamente no trajo consigo los beneficios esperados como mayor productividad en los países, más oportunidades para los pobres y la clase media, tampoco se tradujo en una mayor transparencia en la rendición de cuentas de los Gobiernos y las empresas.

Si bien el total de usuarios de Internet se ha triplicado en una década, a una cifra estimada de 3.200 millones, casi el 60 por ciento de la población mundial, 4.000 millones de personas, aún no tiene conexión a Internet, según el informe.

Y a pesar de la rápida adopción de los teléfonos móviles, alrededor de 2.000 millones de personas no usan uno de estos aparatos. Casi 500 millones viven fuera de zonas con señal de telefonía móvil.

Las personas que no tengan acceso a las tecnologías digitales ni a la educación y las habilidades para aprovechar estas tecnologías se verán cada vez más rezagadas a medida que el mundo avanza. Existen brechas digitales geográficas, de ingreso, de edad y de género, advierte el informe.

Asimismo señala que en ausencia de instituciones responsables las inversiones en el sector público de estas tecnologías amplifican la voz de las élites y dan lugar del aumento de control por parte de esas élites ya que lógicamente las personas más instruidas, mayor conectadas y las más capaces han recibido estos beneficios y los dividendos de la revolución digital no están siendo bien distribuidas.

La cantidad de personas que usa servicios en línea en los países más ricos es 3 veces superior a la de los ciudadanos que usan en los países más pobres. Los costos de la tecnología han bajado pero los de los accesos a los consumidores todavía son muy diversos. En el 2013 los servicios de telefonía móvil en el país más caro era 50 veces más que en el país más barato.

En el caso de banda ancha la variación es de 100 veces más, donde la principal razón de estas brechas se da por fallas en las políticas como las privatizaciones problemáticas, los impuestos excesivos y el control monopólico de las pasarelas internacionales

Si bien las tecnologías digitales no son un atajo para alcanzar el desarrollo, pueden ser un elemento acelerador del desarrollo si se usan de una manera adecuada pero para ello es necesario que los gobiernos deban invertir en educación digital y de tratar de cerrar la brecha digital que aún existe. Asimismo los países deben fortalecer importantes complementos analógicos como las regulaciones que permitan a las empresas conectarse y competir, habilidades que la tecnología no reemplaza sino que aumenta, e instituciones capaces y responsables.

Finalmente el reporte asegura que es fundamental que los sistemas educativos centren su atención en la alfabetización básica y los conocimientos básicos de aritmética, conectar a los docentes con el contenido y promover la a alfabetización de adultos.

Para el abordaje de la investigación, el equipo del Informe realizó consultas en 29 países y se reunió con ejecutivos de empresas tecnológicas de todo el mundo, para lo cual se contó con la guía de un Panel Asesor, compuesto por un presidente, un exprimer ministro, expertos tecnológicos, académicos y ejecutivos empresariales.

El informe aborda la función de Internet en la promoción del desarrollo, lo que incluye el crecimiento, el empleo y la prestación de servicios. También analiza los riesgos de la era digital: la creciente concentración en muchos sectores, el aumento de la desigualdad debido a la automatización y desaparición de algunos tipos de empleos, y la amenaza de que Internet se use para controlar la información en vez de democratizarla.

Compartir: