Intelectuales y exnegociadores de paz de Colombia piden tregua a grupos armados

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Bogotá.-Intelectuales, exnegociadores de paz de Colombia, artistas y congresistas, agrupados en el movimiento «Defendamos la Paz», pidieron este martes, a través de una carta pública, una tregua a los grupos armados ilegales por el período electoral que se avecina con los comicios legislativos y presidenciales de 2022.

«Ante el inicio del calendario electoral, el movimiento Defendamos la Paz hace un llamado público a los grupos armados para que inicien cuanto antes un cese al fuego y de hostilidades unilateral, e insta al Gobierno Nacional a respetar estos gestos y adoptar acciones encaminadas a la paz total», dice el texto.

El documento está firmado por exmiembros de la mesa de negociación del Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en La Habana (donde tuvieron lugar los diálogos que concluyeron en la firma del acuerdo final en 2016), como los exministros Juan Fernando Cristo y Rafael Pardo, del lado oficial; así como Rodrigo Londoño, Pablo Catatumbo y Pastor Alape, del bando de la antigua guerrilla.

También figuran analistas del conflicto, como Camilo González Posso, presidente del Instituto de Estudios para la Paz (Indepaz); artistas colombianos como la escultora Doris Salcedo; y víctimas del conflicto armado, tanto del Estado como de las FARC; entre otros.

«Contrario a lo que sucedió en 2018, cuando Colombia registraba las elecciones más tranquilas de los últimos 50 años— producto del Acuerdo de Paz—, hoy nos enfrentamos a un verdadero retroceso en materia de seguridad electoral», agrega el texto.

Y complementa: «El lamentable recrudecimiento de las hostilidades y la suspensión de los diálogos de paz, los conflictos por el control del territorio y el incumplimiento a muchos de los puntos del Acuerdo firmado en el Teatro Colón (donde se suscribió la paz de 2016), han incidido en el aumento de la violencia política».

Por ello, las más de 200 personalidades y 16 organizaciones firmantes insisten en «un cese inmediato de los confinamientos, restricciones a la movilidad, desplazamientos forzados y limitaciones al acceso de bienes y servicios de la población civil, así como de cualquier infracción al Derecho Internacional Humanitario y a los Derechos Humanos».

El documento hace énfasis en la urgencia de esta declaratoria, especialmente por las elecciones de 16 escaños en el Congreso el próximo 13 de marzo, destinados únicamente a víctimas del conflicto armado, provenientes de las zonas más afectadas por la violencia en Colombia.

Tras la firma de la paz, disidencias de las FARC, así como de grupos paramilitares que se desmovilizaron en 2006, sostienen una lucha por controlar rutas de la droga, principalmente en sectores del Pacífico colombiano (suroeste), y la frontera con Venezuela.Sputnik.

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