Paraguay es el país de la región con acceso más equitativo y repartición ecuánime del agua, refiere el PNUD

529

Asunción, Agencia IP.- Paraguay es el país de la región con acceso más equitativo al agua y se distingue de otras naciones latinoamericanas que también garantizan un servicio básico a casi toda su población, como Chile, México y Uruguay, ya que reparte el vital líquido de forma más ecuánime, refiere el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

El director regional para América Latina y el Caribe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Luis Felipe López-Calva. denunció que «en América Latina y el Caribe, como en gran parte del mundo, el acceso al agua sigue siendo muy desigual».

Sin embargo, resaltó que «estas desigualdades no son inevitables» y puso como ejemplo las acciones de Paraguay, que tiene una «cobertura casi universal de acceso al agua potable», destacó.

En comparación con otras naciones latinoamericanas que también garantizan un servicio básico a casi toda su población, como Chile, México y Uruguay, Paraguay se distingue por ser el que reparte agua de forma más ecuánime, dijo.

«En Paraguay hay menos de 2 puntos porcentuales de diferencia en el acceso al agua entre áreas rurales/urbanas o entre los grupos más ricos/pobres», destacó el funcionario del PNUD. Esto lo convierte en el país de la región con acceso más equitativo al agua.

Paraguay también ha sido reconocido por la ONG Water Aid por ser uno de los países del mundo que más aumentó la distribución de agua a regiones rurales.

A comienzos de este siglo, cerca de la mitad de los habitantes de estas zonas tenían acceso a este preciado recurso, cifra que hoy se duplicó.

Una vocera de Water Aid dijo a BBC Mundo que, según las cifras más recientes compiladas en 2020 por el Programa de Monitoreo Conjunto de la OMS/Unicef para el suministro de agua, el saneamiento e higiene (JMP, por sus siglas en inglés) el 99,6% de los paraguayos tienen al menos «un acceso básico» al agua.

Acciones claves del Paraguay

La ingeniera Sara López, directora del Servicio de Saneamiento Ambiental (Senasa) explicó que la clave del éxito de Paraguay fue la creación del Senasa y la implementación un nuevo modelo comunitario que descentralizó el manejo del agua, creando una nueva figura: las Juntas de Saneamiento, que reciben asistencia técnica y capacitación de parte de la institución.

«Son organizaciones comunitarias constituidas por vecinos de cada localidad, y son quienes operan y mantienen los sistemas de agua», dijo López a BBC Mundo.

La funcionaria estimó que en la actualidad en Paraguay operan unas 4.000 Juntas de Saneamiento, que van desde las más pequeñas, en los pueblos más chicos, hasta las más grandes, que se encargan de llevarle agua a hasta 50.000 habitantes.

También hay otras 1.000 Comisiones de Saneamiento, como se conoce a los grupos comunitarios que aún no han obtenido la personería jurídica que otorga el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, del que depende el Senasa.

Y es que otra particularidad de la ley de agua es que puso al organismo que se encarga de supervisar la distribución de este preciado recurso bajo la órbita de esa cartera, ya que, según López, el acceso a una fuente de agua segura es un tema de «salud preventiva».

Desafíos por vencer

Aunque el sistema de Juntas de Saneamiento ha permitido a Paraguay llevarle agua a casi toda su población, hay una pequeña franja que sigue excluida, reconoce la directora general del Senasa.

«En la regional Oriental del país, donde vive el 97% de la población, hay abundante agua subterránea y ahí se cubre a las poblaciones más vulnerables y más dispersas, pero en el Chaco paraguayo, en el este, hay muchas comunidades indígenas, unas 200.000 personas, y ahí la fuente es más difícil porque el agua subterránea es salada», explicó.

Por este motivo, allí la principal fuente de agua es la captación de agua de lluvia, proceso dificultado por la extrema sequía que ha vivido la región en los últimos dos años.

«Creo que en el Chaco no estamos llegando a las poblaciones más pobres, al menos no de una manera sostenible, porque llegamos, pero después de un tiempo hay que volver», lamentó la funcionaria. «Esa es la materia pendiente, donde debemos efectuar mayor esfuerzo», añadió.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), «el agua subterránea proporciona la mitad de toda el agua utilizada por los hogares de todo el mundo, una cuarta parte de toda el agua utilizada para la agricultura de riego y un tercio del suministro de agua requerido para la industria».

Pero para aprovechar ese recurso debajo de la tierra -en los lugares donde existe- se requiere equipo e inversión, y para llevarla hasta los hogares hay que construir una red de distribución. Es por esto que el factor humano es clave para explicar las inequidades que existen en el acceso al agua.

Compartir: