Plantaciones forestales y desarrollo sostenible en Paraguay

1846

Por Cristina Goralewski, Presidenta del INFONA.

El sector forestal se encuentra actualmente en un punto de inflexión muy importante. El aumento del área de plantaciones forestales, la recién promulgada ley que permite la exportación en rollos de especies exóticas y la instalación de una industria de celulosa en nuestro país generaron no solo interés de inversión, sino que un desafío muy importante para el sector. Nuestro país presenta todas las ventajas para la inversión en plantaciones forestales, gracias a las condiciones edafoclimáticas reinantes, mano de obra disponible y a costos ventajosos, indicadores económicos favorables en un periodo de tiempo relativamente corto.

Haciendo un poco de historia, los años 90 fueron muy importantes para el sector forestal nacional, en el año 1994 se promulga la Ley 536 De Fomento a la Forestación y Reforestación en donde el Estado se comprometía a fomentar la forestación y reforestación de suelos con prioridad forestal, exoneraciones impositivas fiscales, créditos preferenciales a largo plazo y a bajo interés y una bonificación del 75% por la superficie forestada o reforestada. Si bien esta ley tuvo y sigue teniendo ciertas debilidades, fue un primer paso muy importante para desarrollar el sector en el país.

Las plantaciones forestales son consideradas por organizaciones internacionales como una herramienta de triple impacto en el desarrollo; generan un importante desarrollo económico con tasas internas de retorno que van desde el 14 a 20%, un impacto positivo en la ocupación de mano de obra de manera directa e indirecta en las comunidades locales, y, beneficios ambientales -que si bien no se puede comparar los servicios ambientales que ofrecen las plantaciones frente a los del bosque nativo- las plantaciones renuevan sumideros de carbono y disminuyen la presión sobre el bosque nativo.

El trabajo en conjunto de los sectores privado y público en este cometido es muy importante. Como gobierno nacional tenemos el desafío de articular una política forestal participativa a largo plazo y asegurar la institucionalidad necesaria para conformar y guiar el fortalecimiento y el crecimiento del sector forestal.

Además, resulta de vital importancia para nuestro país seguir apostando y dar seguridad a las inversiones en plantaciones forestales y al impulso de las políticas públicas que promuevan esta herramienta de triple impacto para el desarrollo sostenible.

Compartir: