Se necesita paz ante un mundo desgarrado por la guerra, clama León XIV

Ciudad del Vaticano.-El Papa León XIV se reunió con un grupo de influencers digitales católicos este martes en el Vaticano y advirtió que «se necesita la paz» en un mundo «desgarrado por la enemistad y la guerra».

El encuentro tuvo lugar con motivo del Jubileo de 2025, dedicado esta semana a las nuevas generaciones, con decenas de miles de jóvenes en Roma.

Necesitamos urgentemente la paz en esta época nuestra, desgarrada por la enemistad y la guerra. Esta es la misión de la Iglesia: proclamar la paz al mundo. Y es la misión que la Iglesia también les confía», dijo el pontífice a los influencers.

León XIV subrayó que «la paz debe buscarse, proclamarse y compartirse en todas partes, ya sea en los dramáticos escenarios de la guerra o en los corazones vacíos de quienes han perdido el sentido de la existencia y el gusto por la vida espiritual».

El Papa también pidió a los influencers que garanticen que esta «nueva cultura, profundamente marcada por la tecnología», siga siendo «humana».

«La ciencia y la tecnología influyen en nuestra forma de ser y existir en el mundo, pero nada que provenga del ser humano y sus capacidades debe utilizarse para mortificar la dignidad ajena», declaró.

Según León XIV, la labor de los influencers católicos, incluyendo sacerdotes y monjas activos en redes sociales, no debe limitarse a «generar contenido», sino que también debe «encontrar corazones y buscar a quienes sufren».

«Ninguna burbuja debe oscurecer las voces de los más vulnerables. Centrémonos en Cristo para superar la lógica del mundo, las noticias falsas y la frivolidad», dijo.

En una audiencia posterior, con un grupo de catecúmenos franceses, personas que se preparan para recibir el bautismo, el Papa afirmó que la sexualidad no puede convertirse en «entretenimiento».

«Se debe renunciar a una cultura de la muerte tan extendida en nuestra sociedad, que se manifiesta hoy en la indiferencia, en el desprecio por el otro, en las drogas, en la búsqueda de una vida fácil, en una sexualidad que se convierte en entretenimiento y en la cosificación de la persona humana, en la injusticia», dijo.

El Papa también explicó a los presentes que el catecumenado es un ‘camino de fe’ que no termina con el bautismo, sino que continúa a lo largo de la vida, con momentos de alegría y momentos difíciles.

 «No nacemos cristianos; nos convertimos en tales cuando somos tocados por la gracia de Dios. Sin embargo, este ‘toque’ se expresa a través de nuestras decisiones meditadas y nuestro enfoque personal», afirmó Robert Prevost.

«Sin estas verdaderas exigencias, solo se nos etiquetará como cristianos, pero como cristianos de conveniencia, rutina o comodidad. Nos convertimos en auténticos cristianos cuando nos dejamos tocar personalmente en nuestra vida diaria por la palabra y el testimonio de Jesús».

León XIV pidió a los catecúmenos que «en medio de sus tribulaciones, momentos de soledad y aridez, incomprensiones y cansancio, que sus corazones permanezcan firmes en Aquel que es ‘el Camino, la Verdad y la Vida’, fuente de toda paz, alegría y amor».