Malabo.-El Papa León XIV desembarcó este martes en Malabo, la capital de Guinea Ecuatorial, última etapa de su gira por África, y denunció la «proliferación» de conflictos armados que ignoran el derecho internacional y son motivados por el deseo de «colonizar» yacimientos de petróleo.
En su discurso ante las autoridades locales, el Pontífice advirtió que «la rápida evolución tecnológica aceleró una especulación vinculada a la demanda de materias primas, que parece ignorar necesidades fundamentales como la protección de la creación, los derechos de las comunidades locales, la dignidad del trabajo y la protección de la salud pública».
«La proliferación de conflictos armados tiene entre sus principales motivos la colonización de yacimientos de petróleo y minerales, sin tomar en cuenta el derecho internacional y la autodeterminación de los pueblos», afirmó León XIV.
El Papa no mencionó ninguna guerra específica, pero su declaración llega en el contexto del conflicto iniciado por Estados Unidos e Israel contra Irán, que provocó un choque global en los precios del petróleo y motivó ataques del presidente Donald Trump contra el pontífice.
El magnate calificó a Robert Prevost, el primer papa estadounidense de la historia, como «débil» por condenar la guerra en Medio Oriente.
Días atrás, León XIV respondió que no tenía «interés» en «debatir con Trump».
En su discurso a su llegada a Guinea Ecuatorial, el pontífice también recordó a su antecesor, Francisco, cuya muerte cumple un año este martes.
«Me uno al llamado del papa Francisco, que dejó este mundo exactamente hace un año: ‘Hoy debemos decir no a una economía de exclusión y desigualdad. Esa economía mata»», afirmó.
Además, León XIV advirtió que el mundo está «herido por la prepotencia, mientras los pueblos tienen hambre y sed de justicia», y destacó que es necesario «creer en la paz y atreverse a seguir políticas contracorriente, con el bien común en el centro».
«El santo nombre de Dios no puede ser profanado por el deseo de dominación, la arrogancia y la discriminación; sobre todo, jamás debe ser invocado para justificar decisiones y acciones de muerte», subrayó.
Antes del discurso, el Papa se reunió con el presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, el jefe de Estado más longevo del mundo que no es monarca. Obiang es acusado de autoritarismo y violaciones a los derechos humanos, y dirige el país africano, uno de los más pobres del mundo, desde hace casi 47 años.
León XIV es el segundo pontífice en visitar Guinea Ecuatorial, sumándose a San Juan Pablo II, que estuvo en el país en 1982. Con cerca de 2 millones de habitantes, esta nación de África subsahariana tiene una población 80% católica, legado de la colonización española, y es rica en petróleo.
El Papa permanecerá en Guinea Ecuatorial hasta el jueves, cuando regresará al Vaticano, poniendo fin así a su gira por Africa, que ya lo llevó a Argelia, Camerún y Angola.AnsaLatina.
