Asunción, Agencia IP.-Con el objetivo de fortalecer los programas de reinserción social de adolescentes en conflicto con la ley, el Ministerio de Justicia dio inicio a la construcción de una nueva infraestructura en el Centro Educativo de Itauguá (CEI). La obra, que se prevé concluya en tres meses, brindará mejores condiciones para los jóvenes en contexto de encierro.
El proyecto, impulsado a través del Servicio Nacional de Atención al Adolescente Infractor (Senaai) cuenta con el respaldo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid) y la ejecución administrativa de Instituto Desarrollo.
“Es mucho más que el inicio de una obra. Estamos hablando de mejorar los programas de reinserción de los jóvenes infractores de la ley con un gran respaldo de la Aecid, que ya ha acompañado proyectos con resultados positivos”, expresó el ministro de Justicia.
Nicora enfatizó que el abordaje del sistema juvenil impacta directamente en el futuro del país. “Cuando hablamos de jóvenes infractores, estamos hablando del futuro de nuestro país, de chicos que muchas veces no tuvieron las mismas oportunidades. Desde esa perspectiva acompañamos estas mejoras estructurales”, afirmó.
Asimismo, recordó avances recientes dentro del sistema, como la habilitación de la Unidad de Tratamiento de Adicciones (UTRA) y la próxima implementación de la separación efectiva entre adolescentes con condena y aquellos con procesos abiertos.
En ese sentido, explicó que las obras forman parte de un plan integral que busca atender el consumo de drogas vinculado a la criminalidad juvenil. “Son tres acciones en paralelo: el tratamiento de adicciones, la reinserción social y la separación efectiva. Todo apunta a mejorar las condiciones dentro del sistema y cumplir con lo establecido en la Constitución”, mencionó en entrevista con los medios del Estado.
En cuanto al impacto de la nueva infraestructura, señaló que permitirá optimizar tanto las condiciones de los adolescentes como del personal. “Va a mejorar los talleres de formación y la logística, generando mejores condiciones para los agentes educadores y para los jóvenes en contexto de encierro”, explicó.
Estas mejoras edilicias buscan transformar el CEI en un centro de formación de vanguardia, permitiendo que adolescentes de este centro y de las sedes «La Esperanza» y «Virgen de Fátima» accedan a herramientas concretas para su integración sociolaboral.
Finalmente comentó acerca de la inversión del proyecto, que asciende a aproximadamente 300 millones de guaraníes, y del plazo de ejecución estimado en 90 días, con apoyo de la cooperación internacional.
