Transformación de residuos electrónicos en materia prima reutilizable apunta a fortalecer economía circular del país

Asunción, Agencia IP.- En el marco del instrumento Fortalecimiento de las Mipymes Paraguayas, con un abordaje de innovaciones verdes y sostenibles – Convocatoria 2025, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), realizó la primera visita de monitoreo al proyecto “EMiner: Cerrando el ciclo de los residuos electrónicos”.

Se espera que la iniciativa permita recuperar aproximadamente 30 toneladas mensuales de residuos, que equivale a unas 360 toneladas anuales, contribuyendo a reducir la contaminación derivada de la mala gestión de los resíduos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) y a fortalecer la economía circular en el país

La iniciativa, ejecutada por la empresa E-miner S.A., aborda la problemática de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, con énfasis en los plásticos duros de ingeniería que actualmente no son revalorizados.

Este proyecto propone un modelo de valorización basado en principios de economía circular que contempla procesos de acopio, limpieza, clasificación, molienda y peletizado de plásticos provenientes de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE), con el objetivo de reincorporarlos a la cadena productiva y reducir el uso de materia prima virgen. Asimismo, busca promover un cambio de enfoque en torno a estos residuos, destacando su valor económico y su potencial para la generación de empleo.

Se estima que existe un stock acumulado superior a 150 toneladas de estos materiales, cuya disposición inadecuada genera impactos ambientales y la pérdida de recursos con potencial productivo.

Durante la visita, el equipo técnico del CONACYT verificó in situ los avances del proyecto, mientras que representantes de la empresa presentaron los resultados alcanzados, entre ellos el montaje de la línea de molienda, la adecuación del espacio operativo y la capacitación del personal.

Además, se destacó la implementación de innovaciones tecnológicas como un molino especializado para plásticos de ingeniería y un sistema de extrusión y peletizado que mejora la homogeneidad del material recuperado.

Estas acciones forman parte del seguimiento sistemático que realiza el CONACYT a los proyectos financiados, con el objetivo de asegurar el cumplimiento de los resultados propuestos y fomentar soluciones innovadoras que generen impacto ambiental y productivo.